familiares de pacientes con TCA no diagnosticadas

Sabemos de la inquietud y del temor de los padres de pacientes ADOLESCENTES, ante la enfermedad de hijas que se niegan a consultar.
Estos padres ven cómo sus hijas se consumen, están cada vez más deprimidas, más tristes, más irritables, que cada día están más encerradas en sí mismas, etc.
También  a veces pueden comprobar cómo desaparecen cantidades importantes de comida o cómo la esconden para no comerla, o saben que su hija está vomitando con frecuencia.
En ocasiones, la madre o el padre se siente tan confuso ante la enfermedad y manipulaciones, que establece plazos cada vez más largos para “dar oportunidades” de mejorar a su hija.
Necesitamos aclarar que en estas circunstancias los pacientes no suelen tener conciencia de enfermedad, o simplemente niegan que les ocurra algo grave o miedo a que se les haga subir de peso, por lo que es fácil encontrar una actitud de rechazo cuando se les indica la necesidad de acudir a tratamiento.
Un paso DECISIVO, sería conseguir que se acuda a un profesional, que evalúe y pueda descartar realmente si se trata o no de un problema.
 
A veces nos consultan familias de pacientes  ADULTAS, que nunca han consentido aceptar que sufren un problema serio con la alimentación y es su pareja, compañeros de piso o trabajo, los que contactan con nosotros.
Son situaciones delicadas en las que puede haberse presentado un trastorno depresivo grave, o una pérdida de peso intensa. En todos los casos, vemos un deterioro físico preocupante.
Nuestro trabajo aquí se centra en intentar renutrir cuidadosamente, mejorar el estado de  ánimo, ayudar a descender la angustia, etc., hacía una mejora de la CALIDAD de vida del/la paciente.
 
 
FAMILIARES DE PACIENTES CON TCA DIAGNOSTICADO
 
Nos pueden plantear situaciones graves si el diagnóstico se realizó hace bastante tiempo (años), y la paciente ha continuado negando su enfermedad, su necesidad de tratarse, de seguir asistiendo a sus sesiones de psicoterapia, médico-psiquiátrcas, etc.
La paciente puede cronificarse en su anorexia nerviosa o en su bulimia con repercusiones importantes en su salud general.
 
También nos consultan familias insatisfechas con su tratamiento que buscan otra opinión. En estas situaciones dirigimos toda nuestra atención en replantearnos el diagnóstico de la paciente, tratando de  evaluar y fomentar todos los factores posibles que puedan ayudar en una evolución favorable, así como evaluar y eliminar posibles  factores como sintomatología asociada a otros trastornos como depresión, ansiedad, de personalidad, etc., que puedan estar interfiriendo en la evolución favorable del/la paciente.
 
En otras ocasiones, nos encontramos con familias en estado de shock por un diagnóstico reciente que aún no han podido asimilar. En estos casos es fundamental ofrecer INFORMACION de la enfermedad  a la familia, (en qué consiste, evolución, consecuencias, tratamiento, etc), tratando con esto de facilitar una mayor comprensión y conciencia de enfermedad tanto por parte de la familia, como de la paciente.
 
A veces también es necesario DESCULPABILIZAR, ya que  a veces la familia piensa que ellos han podido ser los culpables o causantes de la enfermedad de su hija, o se pueden sentir culpables por no haberse dado cuenta antes de lo que le estaba pasando a su hija.
 
PACIENTES CON TCA  NO DIAGNOSTICADA
 
Cuando una persona tiene dudas sobre si lleva una buena alimentación, si se siente preocupada excesivamente por su aspecto físico o por la cantidad de comida ingerida. Si nota que cada vez dedica más tiempo a pensar en cómo hacer para comer menos, o vomita de vez en cuando, o  tiene la sensación de no poder parar de comer, etc, consideramos SIEMPRE oportuno,  consultar con profesionales especializados que puedan descartar cualquier problema o  bien ayudarle a solucionarlo.
Es importante recordar que un diagnóstico bien hecho  y de forma precoz, suele ayudar a conseguir una evolución más rápida.
 
PACIENTES CON TCA DIAGNOSTICADO
 
Muchos gente piensa que un trastorno de alimentación se limita a  la anorexia y a la bulimia, cuando en realidad hay más tipos de trastornos alimentarios, como puede ser el Trastorno por Atracón, que se caracteriza principalmente por la  presencia de atracones de comida recurrentes.
Mencionamos este trastorno, por la gran prevalencia que está teniendo en los últimos años, y que muchas personas que lo padecen no acuden a profesionales, porque consideran que es una falta de fuerza de voluntad o un acto de glotonería, cuando en realidad es un problema que puede tener SOLUCIÓN, y por el que no deben sentirse nunca avergonzados.
Nos llegan muchos casos también de sobrepeso y obesidad. En estos casos hemos comprobado que el mejor resultado no es la imposición de dietas, sino ayudar a la persona a que aprenda a comer y aprenda a CUIDARSE, para que así, los resultados obtenidos, se mantengan en el tiempo.
 

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