PRÓLOGO - ABUELAS, MADRES, HIJAS. ¿UN VÍNCULO TRIGENERACIONAL?, El legado invisible

Partiendo de un estudio realizado por las autoras sobre la organización y evolución vincular de madres de adolescentes con trastornos alimentarios, aquellas, nos proponen en este libro una mirada aún más amplia sobre tres generaciones, sus patrones de apego y, sus movimientos compensatorios. A los datos de la investigación unen una rica experiencia clínica que sin duda añade otras dimensiones a su relato.

El texto implica una teoría, un estudio clínico, un instrumento y un desarrollo.

Una Teoría, la Teoría del Vínculo, extendida a la Transmisión Vincular Trigeneracional en dimensión femenina tomando, como punto de partida, la peculiar relación de la adolescente anoréxica con su madre.

Un estudio, “Organización y evolución vincular de madres de pacientes con TCA”, realizado con 120 madres a quienes se preguntó sobre su experiencia con sus propias madres y con sus hijas. Madres de pacientes anoréxicas hospitalizadas y de adolescentes ingresadas con otras patologías psiquiátricas, madres de anoréxicas en tratamiento ambulatorio y de otras patologías con tratamiento ambulatorio, y madres de adolescentes diabéticos y de un grupo control de adolescentes sanos. Seis grupos con los que se realizó la misma entrevista.

Un instrumento, una adaptación clínica de la entrevista de Mary Main, “Adult Attachment Interview” (AAI). En ella se pregunta a las madres sobre los vínculos con sus padres, pareja e hijos. En este trabajo el foco de atención se puso en la línea vincular, abuela, madre e hija. Primera, segunda y tercera generación respectivamente. La entrevista está formada por una serie de preguntas relacionadas con su historia vincular y sobre lo que piensan de ella, en definitiva, su recuerdo emocional del vínculo.

El propósito principal de la entrevista es buscar y clasificar el estado mental del sujeto con respecto a sus vínculos.Y también,

Unas reflexiones derivadas de estas entrevistas, los capítulos que conforman este trabajo.

Algunos conceptos para mejor entender:

Para Bowlby, la formación del vínculo en la infancia determinará futuras relaciones, un prototipo a reproducir. Así un vínculo seguro es un capital emocional. Por oposición, una persona con experiencias dolorosas en la niñez y una inseguridad relacional puede que las extienda hasta sus propios hijos, salvo que viva experiencias compensatorias y tenga así una seguridad adquirida.

El Movimiento Compensatorio Vincular significa que a través de una nueva experiencia vital, la calidad previa del vínculo establecido cambia.

Las relaciones de apego/vinculares cambian con la maduración neurológica. Los cambios se producirían a los12 meses, a los 21-36 meses, en la adolescencia y en la ancianidad. El apego es un proceso biológico no aprendido, efecto de la maduración neurológica en su construcción. La interacción de los niños con las figuras de apego facilita el aprendizaje del uso de sus mentes. Las aportaciones de Crittenden, citada en el texto, amplían comprensión e hipótesis acerca del tema.

Se consideran tres tipos de vinculación, uno Seguro y dos Inseguros (Desentendido y Preocupado).

El Vínculo Inseguro lo presentan, aquellas personas que describen la relación con sus padres positivamente pero los ejemplos de recuerdos experienciales que ofrecen son negativos.

Quienes recuerdan un Vínculo Desentendido, han conocido la soledad o el rechazo en su infancia y han optado por desactivar su sistema de vinculación.

Aquellas personas con Vinculación Preocupada, están muy implicadas en las relaciones pasadas y quedan en sus conciencias numerosos acontecimientos que no han aceptado nunca.

También las personas clasificadas con Vínculo Seguro pueden desorganizarse ante un hecho traumático pero sus posibilidades de recuperación son mayores, como veremos en algunos ejemplos.

Si discutible es la aproximación vincular más allá de la primera infancia, también lo es su extrapolación a las abuelas. Sin embargo, esta investigación nos demuestra que es posible que forme parte, al menos, como un elemento singular en la etiopatogenia de los trastornos alimentarios.

Un resultado del estudio señala que la continuidad transgeneracional del vínculo inseguro en adolescentes AN ingresados es la más alta de todos los grupos tanto en pacientes (85%) como en hermanos (65%), pero son seguidos a poca distancia por los otros hospitalizados.

Quienes son entrevistadas sobre sus madres mientras sus hijas están ingresadas son las más negativas en su puntuación del presente y del pasado. Conclusión válida para todo tipo de ingresos. Es la relación con sus madres ahora de adultas la que más se cuestiona y lo que marca la diferencia, por otro lado, este dato hace pensar que no han habido movimientos compensatorios vinculares a lo largo del tiempo, tampoco es extraño que el vínculo con los pacientes sea más inseguro que con los otros hijos y que la preocupación se extienda a los hermanos de TCA en tratamiento ambulatorio. Por último,

Unos objetivos. Desde la discusión de los resultados, la valoración clínica, y la puesta en común de las entrevistas, surgieron temas de interés que han dado lugar a los capítulos de este libro.

Un texto que intenta relacionar los procesos de vinculación y de transmisión vincular trigeneracional con la construcción del psiquismo, los

6 movimientos compensatorios vinculares en el ciclo vital familiar y con la psicopatología parental.

También se recorren las diferentes etapas del ciclo vital con ejemplos de la investigación realizada: formación de pareja, primer hijo, fases de crianza, adolescencia, emancipación, edad adulta y ancianidad”

En siete capítulos y tres anexos desarrollan sus propósitos.El estudio de las madres de los seis grupos, es ilustrativo, en él se basan los diferentes capítulos entre los que destacaría por su especial interés el segundo sobre tareas vinculares y ciclo vital y el quinto acerca de la emigración femenina especialmente representada en la investigación.

Los objetivos son ambiciosos y el desarrollo de los capítulos nos enseña sus logros y también sus carencias como señalan las autoras. Unos y otros son motivo de nuevas y necesarias investigaciones. Este es un libro que deseaba leer y he quedado entusiasmado, más allá de algunas inevitables discrepancias.

El texto realiza un largo viaje desde la construcción del vínculo hasta la Transmisión Vincular Trigeneracional. Éste es el fundamento de la investigación, una hipótesis básica que puede ayudar en tareas diagnósticas, psicoterapéuticas, pronósticas y preventivas Dado que una parte importante de la investigación se ha desarrollado en la Unidad de TCA que dirijo y las autoras han sido y son colaboradoras y amigas, mi proximidad me limita y al mismo tiempo me permite reconocer sus conocimientos, entusiasmo y rigor profesional. Nuestro vínculo es seguro como se demuestra en esta publicación.

Dr. Gonzalo Morandé Lavín.

Unidad de Trastornos Alimentarios.

Hospital Universitario del Niño Jesús.

Madrid.

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.